Lo que ocurre no te afecta directamente: primero lo interpretás. Ese circuito — evento, pensamiento, emoción, acción — es el ciclo. Lo que agrega este diagrama es la línea del yo: el límite entre lo que los demás ven y lo que solo vos podés observar.
Cada esfera tiene un gris distinto y no es decoración: cuanto más oscura, más visible es para los demás. El evento es negro — cualquiera lo ve. La emoción es casi del color del papel. TIP: Con suficiente entrenamiento, podés llegar a observar los pensamientos y emociones de los demás, y actuar en consecuencia.
Desde arriba parece que la línea parte el círculo al medio. No lo hace: está mucho más abajo. Es un efecto de perspectiva, y es el único ángulo desde el que se produce. El poder cambiar la perspectiva es lo que nos hace ser más conscientes.
Las tres vistas son la misma escena: lo único que cambia es dónde está parado el que mira. Vos. En la transparencia estás adentro del ciclo y todo te pasa; en la abstracción lo mirás desde afuera; en la influencia la línea del yo se cierra sobre sí misma y lo que era profundidad pasa a ser distancia al centro.
Ojo con la línea, que es la misma pero no dice lo mismo: en las dos primeras separa lo que los demás ven de lo que no, y en la tercera, lo que podés mover de lo que no.
Si esto te resonó y querés trabajarlo con tu equipo o en tu organización, escribime y coordinamos una conversación.